Parece que fue ayer...Y el tiempo se ríe, ríe, ríe
de tu ilógica clarividencia,
de tu certidumbre desdibujada.
Parece que fue ayer
cuando un adiós coagulado
embistió tus olas y tus alas,
el dolor te desgarró el costado
y el miedo reabrió sus zanjas.
Y la ausencia,
cuervo del averno,
abrió su renegrido pico
y aguijó la pasión hasta desangrarla.
Jirones de plomo al viento,
sublime icono hacia la Nada.
El tiempo ríe, ríe, ríe...
Han naufragado los años,
germinan ortigas en tu falda;
infinitas hojas de cal
blanquearon corazas en el alma.
Mas aún queda una esquirla roja,
roja de sed sin distancia,
que adultera calendarios y fustiga
las míseras hélices de tu esperanza.
©Trini Reina















