martes, 21 de diciembre de 2010

Recuerdos de Navidad

22 de diciembre
Cada dos minutos nos asomábamos a la calle, temblábamos de impaciencia o, a buen seguro, de frío. Cuando llegaba mi padre, mi madre se adueñaba de la paga y ponía en nuestras manos un billete. Entonces mi hermana y yo emprendíamos una carrera cuesta abajo hasta llegar a la única tienda de ultramarinos que tenía el pueblo. Luego subíamos más despacio (nunca eran tan armónicos nuestros afanes). Entre ambas, un ansiado y pesado tesoro. Al llegar a casa, entre risas nerviosas y tirones, abríamos aquella caja de mantecados y polvorones de cada Navidad. Nuestro deseo era hallar entre los dulces el Parchís que reposaba en el fondo de la caja, y que suponía el único juguete que nos divertiría en vacaciones hasta la venida de los Reyes Magos.
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Este texto lo escribí para el trabajo conjunto en el que, por iniciativa de Malena, hemos participado algunos blogueros, cada cual exaltando, a su manera o según sus sentimientos, a la Navidad… Para leer el resto de aportaciones, aquí http://eltinterodechina.blogspot.com/
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27 Lecturas:

TORO SALVAJE dijo...

Es muy tierno.
Una estampa preciosa.

Besos.

Néctar de lluvia dijo...

Oh que ilusión con algo que parece tan simple como el parchís. Pero no lo es, yo todavía me vuelvo loca sacudiendo el cubilete cuando juego.


Besos.

Carmen dijo...

y aunque la sorpresa estaba desvelada de antemano no restaba nada de valor al tesoro

me encanta el parchís :)

Besos

Narci dijo...

Es cierto, siempre me pregunté por qué los Reyes no venían antes de que Jesús naciera para disfrutar los regalos durante todas las vacaciones, por suerte, una parte de ellos llegaban unos días antes del 5 de enero, por ser mi cumpleaños, y eso me servía de consuelo.

Entrañable recuerdo el de ese parchís.

Besos

gaviota dijo...

el parchis apaciguaba nuestras horas de relax frente a la hoguera besitos gaviota feliz navidad

Ananda Nilayán dijo...

Hasta aquí ha llegado el olor de los mantecados y los polvorones.
Menudo vicio he tenido conle parchís, Trini, no me extraña que se pase de los dulces por una buena partida.

Besitos (y barrera, jajajaja)

aguacateyfresas dijo...

Bellísimo, imágenes y letras !!! felicidades !

V de Tierra dijo...

En otras latitudes los regalos llegan el 24 a la medianoche, ni siquiera ya se espera al famoso papa noel!!

Tu historia me ha encantado!! besos

MAJECARMU dijo...

HERMOSOS RECUERDOS...!
Esa caja de polvorones con el parchís la llevarás siempre "como oro en paño".La infancia sabe distinguir los verdaderos sentimientos,la autenticidad entre todo "el folklore consumista"que nos han montado...La Navidad la llevamos en el corazón por siempre.
Mi felicitación por tu entrañable relato y mi abrazo inmenso.
M.Jésús

Reyes dijo...

Nuca haré apología de la pobreza , entendida como una forma de vida de pocos lujos, esa forma de criarse de nuestros padres , abuelos y muchos de nosotros.
Pero sin duda la alegría que se sentía en esos momentos era tan pura ...
Entiendo que pocos niños de hoy día pueden ser tan felices buscando un parchís dentro de una caja de polvorones.
Me ha gustado mucho , la imagen recreada con tu texto .
Besitos de Navidad.

Larisa dijo...

Me acuerdo de cómo mi abuela, mi madre y yo jugábamos al parchís. Ellas me enseñaron. Sigo sonriendo. Besísimos con chocolate y sin polvorones.

La Zarzamora dijo...

Antes sí que sabíamos divertirnos con bien poco eh?
Bellos recuerdos.

Besos, Trini.

MTeresa dijo...

Qué bonitos recuerdos,
evocaciones felices

Clo dijo...

no recuerdo todo lo que he sentido, pero es agradable tener cerca a las personas que me han inspirado mis mejores memorias.

es un muy bello trabajo esta narración tuya Trini. no sólo el contenido sino que además el estilo.

un fuerte abrazo.
feliz navidad...

Nómada planetario dijo...

Lo que cambian los niños, ahora si no es una video consola de última generación les parece todo una nimiedad.
Besos de carne de membrillo.

María Bote dijo...

Excelente tu narración, amiga Trini.
Leyéndola me han venido múltiples y parecidos recuerdos de las navidades de mi infancia.
Besos. María

MariluzGH dijo...

Recuerdos entrañables que nos devuelven a la inocencia y la felicidad de poseer lo más grande: la ilusión.
Precioso relato, reina ;)

abrazos

Anita Solohayuna dijo...

Muy bien mantenida la inquietud y la ilusión del mini-relato... estas espléndida ultimamente.

Ligia dijo...

Bonitos recuerdos de Navidad, Trini. Felices fiestas. Besos

Perfecto dijo...

Qué relato tan entrañable, tan unido a nuestro corazón.
Gracias, por compartir con nosotros estas hermosas imagenes de la infancia.

FELIZ NAVIDAD

Un abrazo.

Ricardo Miñana dijo...

En estas fiestas tan entrañables, mis mejores
deseos de paz y felicidad para ti y tus familiares.

¡¡FELIZ NAVIDAD!!

Un abrazo.

Marisa dijo...

¡Con tan poco
éramos tan felices!.

Que pases una
estupenda Navidad
Trini en compañía
de todos los tuyos.

Un abrazo muy grande.

Wílliam Venegas dijo...

TriniReina: Reina Trinitaria. ¿Por qué será que no podemos sostener el espíritu navideño durantes los 12 meses del año? Un abrazo.

auroraines dijo...

Paso a dejarte mis deseos de Feliz Navidad.
Muy bonita historia, felicidades!
Un beso

virgi dijo...

Me recordaste las partidas de parchís entre los cuatro hermanos, al calorcito de la cocina, en las noches de invierno.
Un abrazo

Dolo dijo...

Entrañable recuerdo. ¡¡¡Te deseo una muy feliz Navidad!!!Un beso grande!

Laura Caro dijo...

Ese tiempo de ilusiones es un tesoro que guardamos para siempre.
Bellísima imagen familiar navideña.
Un abrazo.