domingo, 20 de marzo de 2011

Siempre por marzo...

Aquellas tardes de marzo,
de cuaresma, primavera y vigilias,
de abejas al sol de los naranjos,
de costumbres legadas a las niñas.

Aquellas tardes de mi niñez,
de mi madre al fragor de la cocina,
de sus manos que danzaban en la artesa,
del azúcar candé de su sonrisa.

Aquellas tardes de marzo,
de nazarenos, esparto y cofradías,
de blancos delantales asoleados,
de miel canela y harina.

Aquellas tardes de mi niñez
ya distantes en la luna de mis pupilas,
reverdecen encaneciendo marzo;
ya y siempre,
en el medio siglo que me transita..

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Rememorando mi niñez y aquellas tardes previas a la Semana Santa (ya fuese en marzo o abril, como este año) cuando mi abuela y mi madre amasaban y freían y enmelaban aquellos dulces típicos de mi tierra.
Mi hermana y yo, revoloteábamos alrededor de ellas y entre juegos y alguna colaboración en la grata faena, íbamos aprendiendo.

Aún hoy, aunque en menor proporción que entonces, me gusta mantener la tradición y por lo tanto, me es imposible retraerme al recuerdo de aquellas tardes de cuaresma, cofradías, nazarenos y dulces fritos y miel.

Siempre, llegado este tiempo, mi pueblo huele de manera especial. Paseas por sus calles, sobre todo las del centro y te trasminas de aromas a pestiños, rosquillas, torrijas, piñonates y otros.

Si a eso le añadimos la fragancia del azahar, en plena floración y la ebullición de la primavera…
Aquellas… estas tardes de marzo…

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©Trini Reina
Marzo 2011
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34 Lecturas:

La Zarzamora dijo...

Esos aromas de la infancia no tienen parangón. Son dulces como el recuerdo que los trae a la memoria.
Qué aproveche!
Besos, Trini.

P.S. Ya me gustaría probarlos, ya. Tienen una pinta...

Emilio dijo...

Muy bonito ese canto a recuerdo, Trini.

Tiene el sabor de la añoranza y un buen ritmo melódico.

Abrazos.

Ojo de fuego dijo...

Ñam, ñam... Qué ricos tienen que estar esos dulces!!! Ya me apuntaba yo. Esos recuerdos de la niñez, son los que nos llenen muchos momentos maravillosos.

Besos

María Bote dijo...

Bellísimo poema, querida Trini y tiernas y compartidas añoranzas.

¡Ummm!! cómo olían aquellas dulzainas cuaresmales que también mi madre y abuela elaboran por estas fechas.
Gracias por (a través de bello poema) traernos recuerdos tan hermosos.
Besos. María

Maria Varu dijo...

tardes de marzo que se anclan en los recuerdos y bellamente las haces presente...

un abrazo Trini y que nunca decaigan en el olvido esos bellos recuerdos

Ligia dijo...

¡Me llegaron los aromas, tan bien los expresas! Ya tenemos la primavera encima. Abrazos

Antorelo dijo...

Hola, Trini este bello poema me hace revivir tiempos lejanos.
Un saludo

pluvisca dijo...

Que añoranzas!!!

En mi tierra ( soy de Mallorca), hay mucha reposteria en esas fechas y aún me vienen los aromas de la cocina donde mi madre y mis tias hacian la reposteria...

Yo he salido mala cocinera...

Un abrazo cálido

Alma naif dijo...

Que lindos recuerdos Trini...
Como si te viera y sintiera los aromas...
En mi niñez mi madre tambien horneaba cosas ricas para estas fechas y yo trataba de aprender y tambien picotear algo antes que se termine de hornear...
Ahora se me ha vuelto mas haragana jajjaj... creo que se esta acostumbrando a esto del delivery...
Costumbres, tradiciones, me encantan que se mantengan...!!!
Besos a tu alma!!!

Néctar de lluvia dijo...

Es hermoso albergar recuerdos así de tu niñez, recordando aromas entre otras cosas.

Besotes Trini.

TORO SALVAJE dijo...

No sé porqué me ha entrado tristeza.
Debo estar con las defensas bajas.

Besos Trini.

Ananda Nilayán dijo...

Qué rico, Trini, aprovecha tú que puedes.
Yo me embriago del olor del azahar y disfruto del olor de la almendra molida y la miel.
Tu poema es entrañable, como aquellos días en que cualquier cosa era una fiesta y se disfrutaba.

Besitos

pau dijo...

Pestiños... De vez en cuando como algunos, mi suegra los hace.
¡Qué buenos y cómo engordan!

Larisa dijo...

Qué suerte tener olfato retrospectivo.

En Semana Santa a veces huyo, otras bajo la cabeza, siempre como carne.

Azahar. Esa palabra le gusta a todo el mundo, ¿verdá?

Un abrazo, hermosa.

Nacida en África dijo...

Mi querida Trini: Es un poema tierno y evocador. A mí también me recuerda las torrijas que hacía mi madre y la primavera que florecía en Ceuta tan parecida a la andaluza. Ahora es diferente pero no puedo ni quiero quejarme porque no tengo motivos pero he cambiado las torrijas por los buñuelos de Cuaresma.

Brisas y besos.

Malena

MariluzGH dijo...

¡Hasta mi llegó el aroma! y mi paladar se ha hecho agua con los dulces y la foto y los versos y te veo y te oigo (por compartir acento es más fácil lograrlo)... ¡ay qué bonito lo dices!

(ahora mismito me sentaba con una taza de te delante de esa bandeja)

Tres abrazos y cuatro besos ¡poeta!

MaRioSe dijo...

¡¡Pero qué hambre me entró!! cómo debe de estar esa fuente de rica!! jejeje...!
Mi abuela, mi madre, mis tias, vecinas de ellas se reunían y con las excusas de los dulces pasábamos tardes aromáticas de ilusiones, charlas, paladares que se quedaban en la gloria.

Preciosa entrada.
Me alegro que te gustara mis cositas. Acabo de poner otra cosita...jjejejejejje!

Una mirada... dijo...

Qué arrebatadora fragancia infantil exhalan tus versos hoy, Trini. Se huelen esos postres y hasta se adivina la dulzura de sus condimentos. Y junto a sabores y tiempos pretéritos, se aprecia el recuerdo de esas manos, de esas mujeres afanadas en construír la magia que, tantos años después, permanece en tu memoria y tus sentimientos.

Que sigas disfrutando en cada Hoy de tan tiernos ayeres.

De cenizas dijo...

Con esos recuerdos, esos aromas, y tus versos, el tiempo no transcurre... todos lo marzos son el mismo marzo.


besos

Laura Caro dijo...

Tener recuerdos felices de la infancia no tiene precio.
Me encantó tu forma de expresarlo, tan cercana.
Escribes como los ángeles, Trini.
Siempre es una gozada leerte.
Besotes.

medianoche dijo...

El aroma de la infancia viven en todos nosotros, la primavera cada año nos regalo un poquito de esos tiempos tan anhelados, el poema es precioso, espero disfrutes mucho esa primavera que ya está entrando a tu hermoso país.

Besos

Maritza dijo...

Precioso y emotivo,Trini...
Besos.

Luisa dijo...

Qué preciosidad, Trini.
Me has arrastrado hacia el pasado a golpe de verso.
No hay nada como los olores infantiles para quedarte a vivir en esos huecos de la memoria.

Un beso muy fuerte.

Algaire dijo...

Que recuerdos tan entrañables y tan dulces, gracias por compartirlos con nosotros.
Un abrazo

elisa...lichazul dijo...

cuanta belleza y rememoranza tierna de momentos mágicos que se nos evocan desde tu poesía Trini bella, cuantas veces acá algo parecido ocurría pero en el otro modo otoñal

de eso ya solo el recuerdo
medio siglo...pos sí me faltan cuatro para ello
y no echo de menos el tiempo pasado, solo algunos guiños de inocencias que se quedaron perdidos

Felicitaciones , es un poema cálido y transversal en muchos de estos ojos lectores

besitos y feliz día de la Poesía!!

MAJECARMU dijo...

Qué estallido de olores y sabores,amiga...!!
Efectivamente,tantos recuerdos ondean en primavera,que nos prueban,nos matizan y nos renuevan.
Mi felicitación por tu buen hacer,que nos deja ese gusto exquisito de hogar,cultura y tradición.
Mi abrazo grande y feliz semana.
M.Jésús

Mayte dijo...

Que hermoso es volver a la belleza, hoy que es el nacimiento de la vida, de los recuerdos y aromas :D

Un abrazo.

murci dijo...

Aquellas tardes de bocata de aceite y azucar de felicidad plena y todo por delante....
Me encantó tu poema me ha hecho revivir.

Lucía dijo...

Lindos recuerdos de la infancia que llevamos en el corazón como el mejor de los tesoros.

Mi abuela y mi madre también me enseñarón, al rededor de sus faldas, el olor y el sabor de los pestiños.

Gracias poe esta entrada Trini, muchas gracias.

Mil besos.

virgi dijo...

Ganas me dan e pasear por tus calles y de ir probando pestiños (¿son los de la foto, no?), torrijas y otros que desconozco.
Así eres tan dulce, Trini.
Besitos besitos

Narci dijo...

Pestiños, torrijas..., jo, a estas horas... se abre el apetito. Pero que ricos estos recuerdos.

Besos

auroraines dijo...

Eran hermosas esas tardes de marzo con aroma y dulzura, de niñez, de madre, tradiciones y juegos.
Un beso

A.Dulac dijo...

Los bellos recuerdos de la infancia que hoy soñamos por bellos suaves e inocentes, en medio de ellas y sus benditas manos haciendo tentaciones.
No debemos dejar que se pierdan y aunque en mi caso son todo hombres les e inculcado el gusanillo.
Un abrazo de A.Dulac

Dolo dijo...

Tus recuerdos me han puesto la piel de gallina, me han emocionado, porque también los míos tienen el sabor y el olor de torrijas y pestiños,y son recuerdos que forman parte de nosotros. Hasta el punto de que cuando llega este tiempo el cuerpo me pide torrijas, jaja, en serio, es como si estuviese programado...