martes, 16 de agosto de 2011

Isla en el mar de agosto


Una mansedumbre violeta
comparte conmigo la tarde;
el fulgor extremo de agosto
se muestra deslucido.

Calla el viento,
el tráfico,
la cotidiana musicalidad de los días,
la memoria…
Hay en el aire una calma chicha
que desborda.

Los latidos
se dejan llevar por el amarillo instante
y la sangre se desliza demorada.
Se diluye el cansancio
y espesan los miembros,
mientras una serenidad
-casi insana-
se abre paso y desciende
volviendo esponja al alma.

Esta tarde es un paréntesis
tierno,
leve,
delicado…
en la arcilla caliente del verano.

©Trini Reina
Agosto 2011

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34 Lecturas:

TORO SALVAJE dijo...

Este exceso de serenidad que provoca el verano si que tiene algo de insano.

Besos.

Ligia dijo...

El silencio y la calma se vive con más intensidad. Abrazos de verano

Goriot dijo...

Trini, como tú dices es un paréntesis, volverá el alboroto. No obstande disfruta de esta forma de existir.
Un besito.
Goriot.

pluvisca dijo...

Es cierto, hay silencios y calmas que son inquietantes...

Un abrazo y bienvenida

Mayte dijo...

Inquietan sensacuones, despiertan otras, pero tus palabras nunca dejan indiferentes los sentidos Trini.

Un abrazo!

Oréadas dijo...

Cuanta razón tienen tus palabras Trini, después de un tiempo de descanso abrazamos de buen ánimo el mes de septiembre.
Un besito

Mª Jesús Verdú Sacases dijo...

Bella tarde que nos invita a recrearnos en tus palabras al describirla.

Sigues deleitándome tanto como siempre en tu poesía, querida Trini

Ojo de fuego dijo...

Esas tardes de verano en las nos podemos permitir el lujo de no hacer nada....

Maravillosas...
Besos

MariluzGH dijo...

Me alegra verte, amiga poeta :)

Esa calma -que tanto se agradece cuando hasta respirar duele...

un abrazo con abanico ;)

Maritza dijo...

Me transmitiste completamente la sensación de sopor veraniego...y a mi que no me gusta el calor excesivo y esas tardes tan entre paréntesis...guau!

Una experiencia a la que no quiero llegar.
;)

ABRAZOS GRANDES!

Larisa dijo...

Hola, perla. Cuéntame lo de la serenidad, que se me olvida. A ratos.

Besos de vuelta.

Con la esponja que me toca.

Ananda Nilayán dijo...

Están todos aquí, Trini, por eso tienes esa calma chicha en tus calles. Yo, valeriana en vena.
Menos mal que el paréntesis termina.

Besos

adel dijo...

Tanta calma enerva a veces los sentidos. Sobre todo cuando tanto calor ahoga.

Al menos tus versos son un delicioso refresco para el alma.

Un beso

Adel

Marisa dijo...

Cuando la tarde se presenta
cansada y deslucida no hay mejor manera de embellecerla que dedicarle
estos hermosos versos,
un paréntesis tierno,leve,delicado...

Ya te echaba de menos.

Un abrazo,un beso

Carla Kowalski dijo...

Que hermosas imagenes podes crear con este poema tan suave.

Scarlet2807 dijo...

Disfruta a fondo tu paréntesis, que ya vendrá el ajetreo cotidiano.
Un bello poema...
Scarlet2807

Ŧirєηzє dijo...

no imaginas lo hartita que estoy de verano...como me apaga este tiempo...como se me hace de pesado...cada año mas....
siento estas palabras...

un abrazo trini

Perfecto dijo...

Un poema magistral: por su composición, por la delicada descripción con palabras exactas,..
Nos introduce en esa esencialidad de la que hablaba Antonio Machado, ese transcurso del tiempo que queda eterno porque en él vivimos, somos, existimos,..
Te lo aplaudo sonoramente.

Un abrazo, POETA.

José Antonio del Pozo dijo...

Qué bien captado y revelado la tregua y la quietud serena de la tarde. Congratulations.
Saludos blogueros

La Zarzamora dijo...

Esa indolencia estival, con el sopor de la memoria que se distila en atardeceres de tiernos paréntesis.
Describiste ese instante con toda la magia de esos versos tuyos que lo inundan todo.
Besos, Trini.

gonzalo dijo...

me gusta tu verano.

Anónimo dijo...

Agosto en mi Salamanca
es un grito de tormenta y dolor
hoy nube que al sol desbanca,
mañana fuego indómito, abrasador,
hoy granizo que la piel arranca,
mañana estío brutal, desolador,
Pero la piedra dorada,
jamás pierde su fulgor,
mi Salamanca es bienamada
haga frío o haga calor.
Beso, poeta,
Chus

Cecy dijo...

Me gusta el verano, las tardes serenas y ese andar parsimonioso de siesta.
Claro es que al extrañarlo se me hace más bello.

Bienvenida!
Un arazo

Chesana dijo...

Hay tardes, y horas, en las que esa calma chicha de la que hablas se hace insufrible sobre todo cuando los ojos pesan y los ánimos enmudecen en silencios caldeados. Es entonces cuando el mundo enmudece y nosotros con él.

Laura Caro dijo...

Me gusta leerte de nuevo, después de tu paréntesis.

Como siempre, me parece magnífico el poema, especialmente los últimos versos...¡ son magistrales!

Un abrazo grandote, Trini.

jackie dijo...

Pase de casualidad y me encanto leerte. Saludos amiga, Me quedo para seguir deleitandome..Bendiciones!

Volarela dijo...

El alma se hace esponja, se silencia y se deja tocar por ese leve momento, cerrando sus ojos para sentir ese pulso quieto.

Me encantó toda la sutileza del poema y el delicado cromatismo emocional desplegado.

Besos. :)

La sonrisa de Hiperión dijo...

Siempre estupendos los posts que nos dejas. Un placer haber vuelto por tu espacio.

Saludos y un abrazo.

Zeida Bermúdez dijo...

Es excelente

Pitt Tristán dijo...

Uno de los mejores blogs de poetas que he leído.

Goathemala dijo...

Calma chicha y achicharradora. Quiero ya, amiga, el roce suave del otoño, en él fijo el anhelo.

Dos abrazos.

Dolo dijo...

Cuánto me identifico con el estado que provoca esa tarde de verano que tan bien describes..Siento su calma chicha, y sí, insana, tanta serenidad a veces me resulta insana, como un poco irreal, extraña...Un beso grande, Trini!!!

auroraines dijo...

Yo viví esa sensación cuando estaba en lugares en los que extrañaba o no me llenaban del todo...
La calle de la foto es preciosa.
Besos

Tesa dijo...

Con cuanta belleza y sentimiento describes esos pequeños momentos en los que sin saber muy bien por qué nos sentimos en paz, serenos, y tranquilos con la soledad y el destino y hasta tenemos ganas de mirar alrededor para no perdernos ni un sólo detalle.

Muchos besos, Trini,